miércoles, 18 de junio de 2014

Pasando unos días entre muy buenos amigos

Unos días inolvidables,  aquellos días en que las horas se vuelven segundos sin darnos a pena cuenta.

Todo empezó un viernes por la tarde.  Asomada a un balcón esperaba a unos amigos que venían de una maravillosa ciudad,  llegó la hora de salir de mi casa y reunirme con ellos,  nada mas vernos desde la lejanía nos pusimos a sonreír, nos dimos una bienvenida con unos besos tan especiales como nos dimos la primera vez que conocimos en persona ( que recuerdo mas bonito ) después nos esperaba una buena cena y mil cosas que contarnos, para terminar ese hermoso viernes nos pusimos en una terraza tomando el fresco, mientras hablamos como iba hacer estos días que estuvieran por mi tierra, llegó la hora de la despedida por esa noche.

A la mañana siguiente, llegó por fin mi día esperado ya que despues de muchos días volvería a ver y escuchar a mi ídolo, todo el día con nervios, contando las horas como aquel niño pequeño que esta esperando su regalo de reyes, o aquella chica que por primera vez estrena sus zapatos nuevos para una escapada de su adolescencia. Llegó la hora, fuimos a recoger a mis dos grandes amigos, mi amiga se sentó en el coche a mi lado como siempre, por el camino, nos mirábamos yo con mi mirada le decía tantas cosas, quería contarle como me sentía de la noche que íbamos a vivir en el concierto, pero estoy segura que ella me entendía y sabía como me sentía. Llegamos al concierto mis amigos no estarían conmigo a mi lado, pero de igual manera se que lo disfrutaríamos y lo viviríamos intensamente, desde mi sitio yo  miraba todo el auditorio, era espectacular ver a tantas gentes, que bonito se veía, sobre todo cuando empezó a cantar una voz dulce que en mi adolescencia  hizo que siguiera luchando por mi vida, por mis sueños y así lo estoy haciendo. Al terminar se me acercó dos chicas que ya nos conocíamos a través del ordenador aunque a una de ellas era la primera vez que nos veíamos en persona, para mi fue una gran sorpresa, hablamos un poco y nos despedimos  pero con ganas de volvernos a ver otro día. Al salir a la calle nos esperaba mis amigos, nos marchamos ligeros porque habíamos quedado con un cantautor y amigo en Punta Umbria, allí nos esperaba, que alegría me dio el volverlo a ver, estuvimos juntos un buen rato estando allí llegaron dos amigas mas, echamos unas risas, (que buena noche amigos). Volvimos a casa pues al otro día nos esperaba un magnifico domingo en mi querida playa de Isla Cristina.

Al despertarme solo se me vino a la mente el día tan  increíblemente bueno que iba a pasar con mis amigos onubenses, madrileños, isleños,  sevillanos y mi peque sevillano que me tiene robado mi corazón ¿ se puede pedir mas ? Cuando llegamos nos fuimos a comer al chiringuito, que para mi es como mi hogar, ya que siempre nos reciben con mucho cariño. El día iba transcurriendo con risas, baños, comida y alguna que otra foto. Al caer un poco la tarde ya nos tuvimos que despedir, cada uno tiraría para su ciudad pero yo con la alegria que quedamos en volvernos a ver. 

La tarde del lunes quedamos para pasar un buen rato, en esta ocasión vino otra amiga y hijo con nosotros, fue poco tiempo pero lo disfrutamos al máximo y mas viendo mi tierra desde lo alto del conquero.

Llego el martes, ya empezaban las despedidas, quedamos por la noche para cenar, ya que mi amigo el cantautor se marchaba para continuar con su gira y también para despedirse de mis amigos los madrileños. Nuca imagine pasármelo también y reírme tanto, como con tan solo una buena onda y buenas gentes, se puede pasar también. OS QUIERO AMIGOS os doy las gracias por estos maravillosos días.


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