Después de una semana de mucho estrés y de unos días lleno de mensajes bonitos, llegó el 8 de Junio, ese gran día que hace tiempo que entre amigos ibamos planeando, esos amigos que siempre los llevo en el alma.
Todo empezó con un cielo azul diciéndome que hoy iba a ser un gran día, esa bienvenida entre mis amigos con esos besos, abrazos y esas sonrisas en la puerta de una de mis amigas, que feliz me hacéis.
Pisamos nuestra playa querida con muchas ganas, aunque hacia un viento que embrujaba a la mar, nos sentábamos en la brillante arena, nos pusimos hablar de nuestras cosas, de nuestra vida como va discurriendo con todo nuestro esfuerzo, mientras escuchaba las auténticas cosas de mi gente, oía de fondo esas olas revueltas, no pude evitar mirarla aunque fuese un segundo, parecía que aquel domingo no quería que nadie le tocará, nada mas quería que le tocará su amado viento guiándose por el.
Llegó la hora de comer en ese hermoso hogar, en el camino de regreso nos encontramos con la última amiga que faltaba, vino con su sonrisa y esa humildad que gana a todo el mundo que la conoce ( A mi me ganó desde el primer momento que la conocí )
Cuando entramos en el hogar nos esperaba una bonita mesa preparada por tres grandes amigos, llegó la hora de poner los platos que cada chica cocinó para ese gran día, mientras que comíamos hablamos de mis proyectos y de mis sueños, mil gracias por vuestro apoyo incondicional.
Al poco de haber comido la anfitriona de la casa, nos puso una exquisita tarta para el café, que rica. No estabamos haciendo la digestión, cuando se presentó un matrimonio muy querido por mi, pero no venian con manos vacias, llegó con otra tarta, aunque yo no la probé porque ya no podía mas, por la cara de todos los que comieron, se veia que estaba muy buena. Seguian hablando contando cosas de nuestras vidas,como no alguna que otra foto y mientras un peque, que me tiene robado el corazón, nos deleitaba con su baile y canciones.
Llegando la tarde empezaron a irse amigas, ¿ya esta terminando el día? Me pregunte porque se hace corto el día cuando se esta a gusto, con gentes que quieres, que te hacen partircipe de sus buenas vivencias y de sus risas.
Al ratito ya nos teniamos que despedir nosotros también, mientras nos despediamos ya montada en mi coche, pensaba, adios playa de hermosas olas, adios casa de buena familia, adios amigos, espero volveros a ver pronto. Amigos os quiero

Decia Luis Eduardo Aute , que el mar es mas que un paisaje, es un sentimiento.
ResponderEliminarTotalmente cierto Joaquín, muchas gracias por tu comentario
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