domingo, 20 de julio de 2014

Hermoso viaje entre verde y azul

Un  Jueves a las 7:00 de la mañana desperté llena de emociones ya que iba a viajar al norte de España para ver a  mi ídolo en dos conciertos de dos ciudades distintas, también iba a conocer esas tierras que aún desconocía.

Llegó la hora de coger el tren para mi querido Madrid allí nos esperaba mis dos tíos,  mi prima y una amiga mía,  pero aún quedaba unas horas para encontrarnos con ellos.
Mientras tanto empezó el tren a andar, yo le pedí a mi madre que me pusiese mi ipo para escuchar todas las canciones de mi ídolo,  veía desde la ventana como me alejaba de mi Huelva y con un suspiro sabiendo que mis amigos aventureros esta vez no podía acompañarme en este viaje, pero os aseguro que os estuve llevando en mi corazón en cada momento de este viaje ( como siempre amigos ). Llegamos mi madre y yo a Madrid, allí nos estaba esperando mi familia y mi amiga,  pero no creáis que iba a ser un día tranquilo no chicos,  ya que cuando salíamos de ese tren tuvimos que coger otro para ir a otra estación y montarnos en el tren que nos llevaría a la primera ciudad donde veríamos a mi ídolo.

Ya en la próxima estación pudimos relajarnos un poquito, allí encontramos un bar para recarga nuestras energías, que aún nos esperaba un largo viaje,  mientras tanto para matar el tiempo hablamos de los días que nos esperaban y las cosas que íbamos a explorar. Yendo en el tercer tren pude ver como llegábamos al norte con un hermoso atardecer, el sol se escondía tras ese campo verde.





Pisamos por primera vez las tierras del norte que fue A Coruña,  cuando salimos de la estación decidimos coger un taxi para llevarnos al hotel que reservamos, pero yo no podía dejar de mirar ese empiezo de aquella bonita ciudad y me preguntaba ¿ Que me va a esperar en esta tierra ? Pero ese día solo nos dio tiempo a instalarnos en aquel hotel,  comer una cena y directos a la cama que teníamos que descansar del viaje tan largo.
A la mañana siguiente tuve un despertar encantador, nada mas abrir los ojos escuché como daban los buenos días las gaviotas,  me di cuenta que había llegado otro día que nos esperaba un gran concierto, pero antes vimos cosas de esa ciudad, mi prima fue nuestra guía turística ( que su tranquilidad con un mapa que consiguió, nos llevó por un buen camino ) nuestra primera parada fue en un museo donde descubrirnos un poco la historia de A Coruña, después de saber más sobre esa tierra salimos a la calle y nos encontramos con mas amigas y fans de nuestro ídolo, todas eramos de Huelva menos una que venía desde Argentina, me dio muchísima alegría conocerla en persona, después nos despedimos hasta la noche y seguimos nuestro camino planeado que íbamos a descubrir una de sus playas,  y me encantó,  ver ese fondo de la mar que se juntaba con en el cielo azul, me transmitía la querida libertad que todos la deseamos algunas veces,  paseamos por el paseo marítimo hasta la tarde.
Llegamos al hotel para prepararnos para el primer concierto que íbamos a vivir, cuando estábamos llegando ya empezó los bonitos reencuentros entre fans y amigas, esta vez por fin conocí a mis amigas gallegas en persona. Llegó la hora de entrar, yo allí en primera fila, que alegría como siempre digo aunque no sea el primer concierto, lo vivo como si fuera el primero, aún los nervios de punta, la felicidad me inunda (eres lo mas Manuel Carrasco). Empieza el concierto, como siempre genial, Manuel contento y todos los que le acompañábamos igual de contentos que el, su música, sus letras me transporta a un mundo de magia.
Termino el concierto, empezamos a despedirnos, eso si pero con la alegria de que al otro día nos volveríamos a ver y vivir de nuevo otro concierto. De camino al hotel cenamos y despues fuimos paseando por ese magnifico paseo marítimo que tiene A Coruña, ya en el hotel quedamos para desayunar,  antes de volver a coger otro tren que nos llevaría a Vigo.  A la mañana siguiente como el día anterior fue el despertar con el graznido de las gaviotas, nos fuimos a desayunar antes de coger el tren. Sobre las 3 llegamos a Vigo, antes que nada fuimos a comer, despues nos fuimos al hotel, donde estaban también mis amigas madrileñas esta vez fuimos andando pues estaba cerca de la estación. Nos quedamos descansando un poco antes de arreglarnos para el concierto. Llegó la hora, yo tenia que entrar por otra puerta, porque en la entrada había escalones e iría en un palco, cuando llegué a la entrada , la señora que nos cogía las entradas para el concierto me dio una alegria que creo que hasta ella se dio cuenta, me dijo que la organización había decidido que me pusiese abajo, como podréis imaginar no me lo podía creer, nos acompaño un chico, pues había una rampa que bajar, mi madre le pregunto que si me podía poner delante y me dejaron, me puse al lado de una chica de Madrid que amablemente le dijo a mi madre que me dejase a su lado, que estaría mas central, sin esperarlo y pensando que vería a mi ídolo desde lejos, iba a estar en primera fila. Empieza el concierto, yo feliz, todas las gentes cantando con el, en una de las canciones, Manuel se acerco y me regalo una flor que llevaba en su mano, que subidón me dio el cuerpo. Al salir del concierto mis amigas gallegas me esperaban para despedirse y me trajeron de regalo una muñequita gallega que dos maravillosos conciertos viví . Al salir del concierto nos fuimos a cenar paseando por las calles de Vigo.
Al día siguiente, habíamos planeado ir a una isla llamada Cíes, que nos lo había recomendado un chico de un bar de Vigo. Nos fuimos para el puerto, era la primera vez que me montaba en un barco para surcar mi querido mar, nos subimos al barco que nos llevaría a la isla, que buen paseo, que precioso el mar, sentir su brisa, el aire. Llegamos a la Isla, empezamos a ver su playa, cogimos un sendero y empezamos a seguirlo, precioso todo, sus montañas, sus arboledas, sus calitas de mar, esas olas rompiendo en las rocas, de camino nos encontramos con una zona de camping y comimos en el bar, ya teníamos que volver, pues el barco que nos llevaría de vuelta a Vigo estaba por llegar, estando por el sendero, nos encontramos con una amiga sevillana, que había ido también a los conciertos. Llegamos a Vigo, como aún era temprano, nos fuimos a pasear por sus calles y de camino veríamos cosas. A la hora de la cena, nos fuimos al hotel para arreglarnos un poco, cenamos y nos fuimos al hotel, pues al otro día saldría muy temprano el tren.

A la mañana siguiente, nos levantamos temprano, nos fuimos a la estación que nos llevaría a Madrid, allí comimos y al poco cogimos otro tren que nos trajo de vuelta a casa. Preciosos conciertos, maravillosos encuentros, y maravillosa Galicia.




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